“Cuando el Presidente Bill Clinton declara en
1994 que “Más estadounidenses debieran ser dueños de sus casas por
razones que son de índole económica y tangible y de naturaleza emocional
e intangible, sino también porque ello va al corazón de lo que
significa albergar, nutrir y expandir el Sueño Americano,” estaba dando
el banderazo de salida a una loca carrera en los bienes raíces.”
Manuel Suárez Mier
Un gran amigo me recomendó hace meses la lectura el libro Reckless Endangerment: How Outsized Ambition, Greed and Corruption Led to Economic Armageddon (Irresponsable jugada peligrosa: como ambición desproporcionada, codicia y corrupción llevaron al apocalipsis económico) que finalmente tuve la ocasión de leer.
Independientemente del título del libro, lleno de contundentes adjetivos para atraer clientes, se trata de un documento de enorme utilidad para poder entender mejor la terrible crisis financiera que sigue afligiendo a la economía de Estados Unidos y que explotó súbitamente con la burbuja en los precios de los bienes raíces en 2007.